VIFORCOS
La carretera, a la derecha, se hace empinada, lenta y hasta las primeras
casas de Viforcos. Casas de piedra, en un alto que mira al valle si se
asoma hasta el bar y el campo de fútbol.
Una calle asfaltada, o carretera que avanza hasta la plaza de la
iglesia. Una fuente y un castaño tan grande que lo llena todo. Con
asientos de piedra para descansar, frente a la iglesia, con las casas de
ventanas pequeñas. Cerradas, destruidas en partes, con pajares que ya
no sirven y por eso se caen, lentamente.
En el templo parroquial, grande, de piedra, dos campanas y un atrio de
entrada, también de piedra.
Viforcos acoge al viajero en sus calles y casas, en donde siempre se
puede captar el detalle de la arquitectura popular. No faltarán piedras
de latón o hierro, tejados indebidos y algún ladrillo fuera de lugar.
Pero en conjunto Viforcos permanece, vacío y solo, pero con sus
construcciones originales.
Nota: Fotografías cedidas por Carlos.
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