Privilegios en la primera fase

Comparte

Por Homo Sapiens

Llevaba unos días relajado, tremendamente relajado para lo que han sido estas semanas intensas, de trabajo, de emociones, de presión, de tristeza…. 

Necesitaba descansar mental y físicamente pero una llamada oportuna, muy oportuna, me ha sacado de este letargo en el que me había abandonado, creía necesitarlo pero gracias a esta llamada agradezco desperezarme. No la conozco en persona, ha sido a través de un amigo en común, pero quién no ha oído hablar de Esther Ugidos en Astorga. Su nombre aún suena ligado a sucesos en la piscina municipal, personal de la misma, usuarios, políticos y demás chusma se encargaron de intentar desprestigiar a esa mujer por lo que parecía ser una negligencia sin que nadie se haya disculpado por ello, y por cierto, dado explicaciones. Ya nos vamos haciendo una idea del entorno que paso a describir.

Hoy esta mujer acudió a un «terraza» sita en la Avenida de Ponferrada acompañada por su hijo, “es raro verla sin él” dicen, «vive por y para él», dicen otros. Accedió por una puerta de entrada, parece que hay dos, donde no encontró a nadie que la atendiera. Se decidieron por una mesa y aprovechó que había alguna cara conocida para preguntar si atendían en mesa, le dijeron que si pero que tenían que «tomarles la temperatura».

El rictus me lo puedo imaginar, aún tengo las cejas arqueadas. Apareció un camarero diciendo que les tenía que tomar la temperatura para «acceder al local». Se negó, ¡cómo no! qué tipo de persona permitiría tal violación a su intimidad. Parece que en ese establecimiento muchos los están, una caña bien merece la pena que un desconocido te tome la temperatura y decida, sin saber con qué criterio o verse obligado a dar explicaciones innecesarias, si eres apto para ser clientela de tan distinguido local. No quiero imaginar las siguientes pruebas empíricas, y no tanto, que puedan pasar por la mente calenturienta de algunos empresarios de esta ciudad. «Tendrás que hablar con el jefe», a lo que ella respondió que vale y que “aprovechara el viaje”, se ve que se ralentizó todo, para traerle la hoja de reclamaciones. 

Al cabo de unos cuantos minutos apareció un Sr. que le indicó que se retiraran con cierta brusquedad y frialdad. Fueron unos metros atrás a una zona donde supuestamente te recibían, ese intento de parecerse a restaurante Michelin se convierte en ridículo aquí.

Llegados a ese punto les dijo que se «largaran», que salieran de allí, jaleaba su camarero «échales y que se vayan a tomar por culo». El «distinguido» hostelero se vino arriba, los gritos del camarero y las mofas de los clientes le animaron, imagino, y los echó de malas maneras indicando que no llevaban mascarilla (cuando ninguno de los presentes portaba la suya), parece que ambos tenían forma de justificar ese hecho y no se les dio la oportunidad de explicarse. Les amenazó con llamar a la policía.

Ella fuera del recinto, le indicó que trajera la hoja de reclamaciones, a lo que no obtuvo respuesta. No le quedó otra que llamar a la policía local. Cuando se personaron los agentes, que durante ese tiempo ella comprobó cómo se infringían las normas de apertura dictadas por el gobierno, especialmente la necesaria distancia de seguridad, y accedían al establecimiento sin mascarilla -que actuaron de la misma manera que ella hizo sentándose en una silla-, el  resuelto hostelero se acercó con un «estaba buscando el número para llamarles yo”, y explicó que la mujer y su hijo «entraron» sin mascarilla a su establecimiento. Ella explicó que no fue ese el motivo, que era ilegal tomar la temperatura más aún cuando no había ni personal médico ni le daban explicación alguna para qué querían ese dato. Insistía en su hoja de reclamaciones mientras el balbuceaba con un «la estamos buscando» mientras se alejaba de la escena y charlaba nervioso con uno de los agentes.

Ella dio todas las explicaciones oportunas, relató los hechos y pidió que interrogaran a la gente, la policía no hizo nada más. Las caras conocidas hacían que no la veían y mientras, el hostelero se iba poniendo más nervioso. Pasaban los minutos, ya iban más de treinta desde que se personó la policía, y seguían buscando la dichosa hoja… «está en la gestoría», «no la encuentran”, «ahora traen una» eran sus argumentos. Cuarenta minutos después, ya cerca de la hora desde que sucedió todo, aparece relajado con unos papeles en la mano, el «responsable medidor oficial del local de temperatura».

Ella instaba una y otra vez a los agentes a tomar declaraciones, pues quería hacer no una queja a consumo, sino una denuncia posterior, le dijeron que no se preocupara, que nadie había negado su versión y que ellos estaban para todo si lo requería un juez. Se quedaron aún allí tal vez para indicar al empresario que habían detectado más irregularidades allí, qué laxos son cuando quieren estos agentes…

Pero aún esperaban más sorpresas, la dichosa ley de Murphy «si algo puede salir mal….. Saldrá peor».

Cuando acudió a la policía Nacional, tal y como los agentes le indicaron, se encontró a un agente que con malas maneras le dijo qué quería, qué había pasado y que ya la conocía, que sabía quién era. El tono chulesco y prepotente con el que define a ese agente de la autoridad, no le indicaba que las cosas irían de forma fluida.

El sr, agente le dijo que él no tramitaba ninguna denuncia, que mucho menos porque ella lo dijera, que ella tendría el derecho a ponerla si él lo decidía, que para eso era la autoridad y había «estudiado» para entrar en el cuerpo, este Sapiens se queda perplejo ante la situación.

Atendió una llamada y apareció con otro policía pero igual actitud y comportamiento, más aún peor cuando se dirigió de forma irrespetuosa al hijo de esta mujer, ella pidió no ya educación, pidió empatía a lo que el segundo agente le dijo que ella no era nadie para darle lecciones de nada. Ella le hizo el comentario que le apenaba que no supiera ni el significado de la palabra empatía.

La denuncia no la pudo realizar por la negativa de dichos agentes a lo que ella, valiente mujer sin duda, les dijo cuánto le avergonzaba ver ese comportamiento de personas que pertenecían al cuerpo de fuerzas de seguridad del estado, que era bochornoso contemplar esa escena. Tuvo que ser triste, muy triste. Imagino que el nudo en la garganta tarde en desaparecerle.

De este triste relato, que éste Sapiens cree a pies juntillas, uno no acaba de entender lo ocurrido. Sólo puedo aportarte algunas notas que pueden ayudarte a deshacer esta madeja de despropósitos.

El BOE publicado para la Fase de Desescalada es claro en ese su punto. En la página 32 pueden encontrar la siguiente información relativa a la apertura de de terrazas en esta «desescalada».

Ministerio de Sanidad «BOE» núm. 130, de 9 de mayo de 2020 Última modificación: 24 de mayo de 2020 Referencia: BOE-A-2020-4911 [ . . . ] CAPÍTULO III Condiciones para la reapertura al público de establecimientos y locales comerciales minoristas y de prestación de servicios asimilados

CAPÍTULO IV Condiciones para la reapertura al público de terrazas de los establecimientos de hostelería y restauración 

Artículo 15. Reapertura de las terrazas al aire libre de los establecimientos de hostelería y restauración. 1. Podrá procederse a la reapertura al público de las terrazas al aire libre de los establecimientos de hostelería y restauración limitándose al cincuenta por ciento de las mesas permitidas en el año inmediatamente anterior en base a la correspondiente licencia municipal. En todo caso, deberá asegurarse que se mantiene la debida distancia física de al menos dos metros entre las mesas o, en su caso, agrupaciones de mesas. A los efectos de la presente orden se considerarán terrazas al aire libre todo espacio no cubierto o todo espacio que estando cubierto esté rodeado lateralmente por un máximo de dos paredes, muros o paramentos.

No se entiende como establecimientos como éste, estén abiertos sin ningún tipo de control y donde las autoridades parecen obviar o hacer la vista gorda. Claramente vulnera el real decreto y las autoridades pertinentes deben tomar las medidas sancionadoras oportunas, visualizo al responsable medidor de temperatura acercando las sales a su legal empresario. Por no hablar de los demás hosteleros que se ven obligados a cumplir estrictamente con los efectos de la Fase 1.

En relación al segundo suceso el El régimen disciplinario de los Funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía, se encuadra regulado por la Ley Orgánica 4/2010, de 20 de mayo, del Régimen disciplinario de la Policía Nacional:

Los funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía que se encuentren en las situaciones de servicio activo y de segunda actividad ocupando destino.

Los funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía en situación de segunda actividad sin ocupar destino estarán sometidos al régimen general disciplinario de la función pública.

Los funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía que se encuentren en situación distinta de las anteriores incurrirán en responsabilidad disciplinaria por las faltas previstas en esta Ley Orgánica que puedan cometer dentro de sus peculiares situaciones administrativas, en razón de su pertenencia al Cuerpo Nacional de Policía, siempre que no les sea de aplicación otro régimen disciplinario o, que de serlo, no esté prevista en el mismo aquella conducta.

Los funcionarios en prácticas quedan sometidos a las normas de Régimen disciplinario de la Policía Nacional establecidas en el reglamento del centro docente policial y, con carácter supletorio para aquellos supuestos en que el hecho no constituya falta de disciplina docente, a las normas de esta Ley Orgánica que les sean de aplicación, sin perjuicio de las normas específicas que regulen su procedimiento de selección.

En todo lo que no esté previsto en esta Ley Orgánica y en la Ley Orgánica 2/1986, de 13 de marzo, serán de aplicación las normas de régimen disciplinario de los funcionarios de la Administración General del Estado.

Según estos mismos reglamentos, encontramos tipificadas como faltas graves las siguientes:

La violación del secreto profesional cuando no perjudique el desarrollo de la labor policial, a las entidades con personalidad jurídica o a cualquier ciudadano.

La infracción de deberes u obligaciones legales inherentes al cargo o a la función policial, cuando se produzcan de forma grave y manifiesta.

La negativa reiterada a tramitar cualquier solicitud, reclamación o queja relacionada con el servicio, siempre que no constituya falta leve.

De nuevo parece que todo está bastante estipulado y estos agentes deberían ser como poco apercibidos en aras de reconducir tales comportamientos impropios de cualquier agente de las fuerzas de seguridad del estado.

La justicia Europea también detalla claramente lo siguiente:

Si eres víctima de un delito tienes derecho, desde el primer contacto con las autoridades o funcionarios, a recibir información sobre tu derecho a denunciar y, en su caso, el procedimiento para interponer la denuncia.

Puedes presentar una denuncia a la Policía y convertirte en testigo en el procedimiento que se seguirá. También puedes solicitar a la Policía que te derive a la Oficina de Asistencia a las Víctimas del delito que te corresponda donde te informarán sobre cómo interponer la denuncia.

El acceso a los servicios de asistencia y apoyo como las Oficinas de Asistencia a las Víctimas del delito, que es gratuito y confidencial, no se condicionará en ningún caso a que interpongas previamente una denuncia.

Sobre la obligatoriedad de tomar la temperatura poder acceder a este establecimiento público se trata de una fragante ilegalidad. Tanto la ley de protección de datos, como la comisión europea, así como la ley publicada en el BOE sobre las circunstancias de entrada en la primera fase, hacen hincapié en esta ilegalidad. Y en todo caso, si esta norma se estableciera como obligatoria tendría que realizarse por personal médico acreditado y respetando en todo momento la privacidad de las personas.   

Ya por último sobre el comportamiento cómplice de esos testigos mudos, esas caras que te eran conocidas qué sólo abrieron la boca para reírse y mofarse, poco te puedo decir salvo que el ser humano es egoísta por naturaleza, tienes que estar hasta los mismísimos ovarios de estos espectáculos infames que avergonzarían a cualquier ciudadano educado en el respeto y la integración, te pido sólo que no sucumbas a este deterioro social en el estamos inmersos.

Como decía Nietzsche «Quien con monstruos lucha cuide de convertirse a su vez en monstruo». Te ofrezco mi pluma, mi voz y mi total apoyo. Estoy convencido que a pesar de todo este pantanal en el que debes moverte a diario, pienso para mi qué maravilloso debe ser tu mundo.